Un certificado, una planilla o un informe pueden estar correctamente archivados y, aun así, no sostener la decisión que el laboratorio cree estar tomando. Este artículo propone una lectura metrológica de segunda capa: mirar qué demuestra realmente cada documento, qué no demuestra y hasta dónde permite justificar el uso de un equipo, un método, un resultado o una respuesta ante auditoría.