El desempeño de un método de ensayo químico no debe juzgarse como si fuera uniforme en todo su intervalo de trabajo. En este artículo analizamos cómo varían el sesgo, la precisión y la incertidumbre dentro de rangos acotados y amplios, y por qué es indispensable distinguir entre comportamiento absoluto y relativo para sostener una evaluación técnicamente defendible.